|
El
Comercio Newspaper Cuando el amor de un padre desafía a la ciencia médica Con tesón y perseverancia ha mantenido vivo a su hijo que los médicos le dieron una semana de vida hace 17 años
Carlos
Ramírez
El Comercio Newspaper
Con una sonrisa en el rostro afirma, una vez tras otra, que su hijo
sanará más temprano que tarde. Que Tony, aquel niño-amigo con quien solía
ir la iglesia y a pasear, caminará y hablará.
Pero ¿podrá sanar un muchacho quien hace 17 años fue declarado por la
ciencia médica como una persona con la “mente muerta”, es decir, en estado
vegetal, desahuciado? ¿Sanará un muchacho a quien los médicos solo le
dieron una semana de vida?
Según este anciano de rostro y palabras bondadosas, la respuesta es sí.
El está convencido que su hijo será bendecido por un milagro y no lo dice
en el aire, de la boca para afuera. “En una oportunidad, una voz me dijo
que saliera a pedir ayuda y que él un día iba a caminar, escuché la voz
todo el día” refiere. Y lo dice no con lágrimas sino con su sonrisa.
Para él constituye un autentico milagro el mismo hecho de haber logrado
mantener vivo a Tony durante 17 años con alimentos líquidos que introduce
en su estómago a través de un tubo gástrico.
Lo alimenta cinco veces al día a través del conducto y lo saca a pasear
por lo menos una vez al día. Vive para él, le dedica 24 horas al día con
la misma ternura que cuando nació y cuando enfermó.
Es más, el milagro de la sanidad –fenómeno que según los creyentes solo
se logra a través de la fe profunda —, se está asomando paulatinamente
tras el sol; en los últimos dos meses y medio el joven ha comenzado a
reaccionar.
La versión es confirmada por Diómedes Compres, Pastor Pentecostal
hispano a cuya congregación asiste desde que una mujer, que lo encontró
frente a un supermercado en Virginia, lo invitó.
La historia
Istvan Steve Sakac se acercó a este periodista para contarle su
historia. Convenimos la entrevista para una hora específica con la firme
convicción de que las casualidades no existen.
Llegó puntual, con su hijo, un legajo de documentos extendido por los
médicos, recortes de prensa, CD’s con reportajes televisivos y dos
miembros de la Iglesia Apostólica Pentecostal, quienes atestiguaron su
versión.
En 17 años de trajinar en la búsqueda del milagro que “Solo Jesús puede
hacer no los doctores” su historia ha aparecido en infinidad de medios
televisivos y escritos.
Ahora Tony tiene 33 años. Su rostro ya muestra la adultez diferente a
aquellos años de luz, cuando salía con su padre a comerse un helado a un
parque en San Francisco, California.
Si usted es de las personas que no creen en nada, debe leer esta
entrevista y se cree en algo con más razón. Allí esta.
¿Qué le pasó a su hijo por qué en estas condiciones?
“Cuando el tenia 16 años vivíamos en San Francisco California, el era
Boys Scout, un muchacho muy activo. En una de las exploraciones al campo
fue mordido por una garrapata. Cuando regresó del campamento me dijo que
se sentía mal, que le dolía la garganta, los huesos, toda clase de dolores
y no quería comer por lo que decidí llevarlo al hospital. Fue el 11 de
octubre de 1990. En esos días, él estaba por salir de la High School y en
sus tiempos libres viajaba a dar charlas a varias ciudades de Estados
Unidos”.
¿Y cuál fue el diagnostico?
“Los doctores me dijeron que era una gripita y me mandaron para la casa
pero después de tres días empeoró por lo que regresé al hospital. Me
dijeron igualmente que era una gripe y me mandaron para la casa, pero él
seguía empeorando. Posteriormente supe que se trataba de la enfermedad de
Lyme”.
¿Y después, cuándo empeoró?
“Le reclamé al doctor y él me dijo: tú no eres doctor. Llamó a cuatro
policías para que me sacaran del hospital. Después le comenzó a dar
epilepsia durante cuatro días sin parar. Lo llevamos al mismo lugar en
donde fue atendido”.
¿Y qué le dijeron?
“Me dijeron: le tenemos una mala noticia. Tenemos que decirte que él no
está bien y que solo tiene una semana de vida, tienes una semana para
despedirte y me invitaron a firmar unos papeles para donar los órganos”.
¿Cuál fue su reacción?
“Yo me paré y les dije: yo no creo en los doctores, yo creo en Jesús.
No más doctores. También les dije: como ustedes enseñan que venimos del
mono vayan a buscar partes (órganos) de los monos, no van agarrar a mi
hijo de ninguna parte”.
¿Qué pasó después?
“Quisieron meter a mi hijo a un asilo en donde me dijeron que moriría
en una semana. El doctor hasta me dio 300 dólares para que me fuera, pero
alguien me dijo que no lo hiciera. Tras conocer mi decisión el doctor me
dijo que no lo dijera a nadie porque perdería su trabajo. Si yo lo hubiese
puesto en esa institución, lo hubieran tratado conforme a estos documentos
y lo hubiera visto morir en una semana”.
¿Entonces usted que hizo?
“Me lo llevé para la casa luego un doctor africano me dijo: yo te voy a
enseñar como alimentar a tu hijo (mediante un tubo) para que tú lo hagas.
Eso es lo que vengo haciendo desde 1990 y cada tubo vale 145 dólares”.
¿Cuándo presentó los primeros síntomas, cree que los médicos pudieron
haber evitado que empeorara?
“Así es. Si ellos hubieran hecho un buen diagnostico, pero no lo
hicieron por el contrario me dijeron que lo dejara morir. Lo llevé a una
iglesia católica, porque yo soy católico, y también me dijeron que lo
dejara morir que era un vegetal. Una iglesia evangélica lo visitaba cada
nueve meses durante cinco minutos. Mucha gente me dijo lo mismo que lo
dejara morir y que donara sus órganos”.
¿Qué pasó entonces?
“Una voz me dijo ve a pedir ayuda en nombre de mi Padre. Y yo fui
caminando. Yo tengo una gran meta. Con el dinero que recogí lo lleve a
tratamientos de acupuntura, terapistas, masajes”.
¿Perdón y la mamá de Tony?
“Cuando ella vio la condición de Tony, huyó de la casa con los otros
dos hijos”.
¿Cómo está él ahora, 17 años después?
“Yo le digo a él que le diga la gente que tú amas a Jesús y levanta la
cabeza. Es una señal que él está pensando, él está entendiendo, no está
como la gente piensa. Está reaccionado. Le digo muéstrale a la gente
¡levanta la cabeza! Y la levanta. Eso no lo hacía. El mismo doctor me ha
dicho que se está recuperando lentamente. Él está mostrando recuperación
cada siete días”.
¿Él está experimentado cambios semanalmente…?
“Estoy viendo cambios semanales. Yo lo llevo a grupos hispanos y lo
paro por tres horas alrededor del templo (Iglesia Apostólica Pentecostal),
al otro día trata de hablar, está más alerta”.
¿Cómo llegó a la iglesia?
“Una mujer miembro de la iglesia me vio frente a un supermercado y me
invitó. Al llegar al templo la gente se conmovió y me ayudó”.
¿Disculpe la insistencia usted tiene esperanza que se va a curar?
“Tony caminará y hablará, ya comenzó a mostrar los primeros síntomas”.
¿Cuál es su mensaje para la comunidad?
“Que me visiten en mi casa y que me ayuden a recoger recursos para
someter a Tony a una sesión de terapia en Filadelfia, que según los
médicos ayudará a que camine más rápido. Las terapias abren las células
para que entre oxigeno y la medicina que necesita ahuyenta la bacteria que
le transmitió la garrapata a mi hijo.
Si usted quiere contactar a Istvan (Steve) Sakac puede llamar a los
teléfonos (703) 267-2626 o (703)-577-4626. *Dirección: P.O Box 2594
Fairfax VA 22031
WEB: www.steveandtony.net Email: istvansak@verizon.net
|